En las sociedades occidentales con una democracia más o menos consolidada, estamos asistiendo a un nuevo fenómeno de tiranía, en el que las minorías “ruidosas”, incluso estrafalarias, consiguen mayor relieve en los medios para hacer llegar sus mensajes, poniendo en riesgo hasta valores tradicionales, lo cual es muy peligroso para nuestras sociedades, porque como muy bien dijo Orwell “libertad significa el derecho a decirle a la gente lo que no quiere oír”. Y ahora vemos de forma clara, como en Occidente funciona, gracias a esas minorías ruidosas, la Teoría de la Espiral del Silencio.
Por ello tenemos que tener en cuenta que se producen serias distorsiones, en el conocimiento y en el acercamiento a temas como el conflicto en Oriente Medio, la amenaza del relativismo y el multiculturalismo, o en la marginación que se consigue en el asunto de la inmigración, donde todo lo que no sea alabar su “riqueza” por el intercambio multicultural, te convierte en un individuo políticamente incorrecto, incluso obligándote a olvidar los problemas económicos, los de fuerte impacto social, o lo que se deja en el país de origen y sin una necesaria solución, y es que hablando de ellos, te pueden llegar a llamar lo peor de todo, como decía Javier Fernández-Lasquetty: un neoliberal.
O también en la defensa de la energía nuclear, viendo como nuestra energía más eficiente para el futuro, y la más abandonada irresponsablemente en nuestro país, sobretodo cuando el responsable de la moratoria nuclear en España, el Presidente González, ha reconocido recientemente que no se puede renegar de la energía nuclear para sin embargo comprársela a nuestros vecinos franceses, evidenciando además la debilidad de nuestra economía, cuando el sector energético depende tanto del exterior, es importante, ante todo, y muy necesario, plantear alternativas, en debates asépticos, alejados de los prejuicios que intentan asentar nuestros adversarios políticos en la sociedad española, y desde luego, en ningún caso la solución será rendirnos ante ellos, o parecernos lo más posible, aunque sea para intentar ganar elecciones.
Tendremos que tener en en cuenta, además, el muy importante elemento de la comunicación, una herramienta en la que la izquierda ha conseguido no pocas veces ventaja en las sociedades occidentales, incluso en los Estados Unidos, hasta que Rupert Murdoch consiguió una importante revolución, aportando equilibrio a los mass media estadounidenses, que estaban dominados por la izquierda, algo que lamentablemente ocurre ahora mismo, como nos ha ilustrado el Profesor Dan Schueftan, en Israel, donde el ochenta por ciento de los medios están dominados por gente proveniente de la izquierda radical, una situación que nos recuerda mucho a España, donde la hegemonía mediática de la izquierda, hace que haya regiones, donde incluso más del cincuenta por ciento de las frecuencias radiofónicas pertenecen al izquierdista Grupo PRISA, o también como nos recordaba el Patrono de la Fundación Miguel Ángel Cortés, no se podía dar más televisiones, y con el cambio de gobierno, se dieron dos más, y se las dieron a los “suyos”.
Por eso FAES, desde “el respeto, el aprecio y la sinceridad intelectual”, como muy bien dijo su Presidente José María Aznar, seguirá trabajando para nutrir al Partido Popular de las muy necesarias buenas ideas, y aprendiendo, incluso, de nuestros propios errores, como hemos hecho los alumnos del curso “La Tiranía de lo Políticamente Correcto”, que ha celebrado la Fundación en el marco de su campus de verano en Navacerrada entre el 30 de junio y el 3 de julio de 2008.
Por ello tenemos que tener en cuenta que se producen serias distorsiones, en el conocimiento y en el acercamiento a temas como el conflicto en Oriente Medio, la amenaza del relativismo y el multiculturalismo, o en la marginación que se consigue en el asunto de la inmigración, donde todo lo que no sea alabar su “riqueza” por el intercambio multicultural, te convierte en un individuo políticamente incorrecto, incluso obligándote a olvidar los problemas económicos, los de fuerte impacto social, o lo que se deja en el país de origen y sin una necesaria solución, y es que hablando de ellos, te pueden llegar a llamar lo peor de todo, como decía Javier Fernández-Lasquetty: un neoliberal.
O también en la defensa de la energía nuclear, viendo como nuestra energía más eficiente para el futuro, y la más abandonada irresponsablemente en nuestro país, sobretodo cuando el responsable de la moratoria nuclear en España, el Presidente González, ha reconocido recientemente que no se puede renegar de la energía nuclear para sin embargo comprársela a nuestros vecinos franceses, evidenciando además la debilidad de nuestra economía, cuando el sector energético depende tanto del exterior, es importante, ante todo, y muy necesario, plantear alternativas, en debates asépticos, alejados de los prejuicios que intentan asentar nuestros adversarios políticos en la sociedad española, y desde luego, en ningún caso la solución será rendirnos ante ellos, o parecernos lo más posible, aunque sea para intentar ganar elecciones.
Tendremos que tener en en cuenta, además, el muy importante elemento de la comunicación, una herramienta en la que la izquierda ha conseguido no pocas veces ventaja en las sociedades occidentales, incluso en los Estados Unidos, hasta que Rupert Murdoch consiguió una importante revolución, aportando equilibrio a los mass media estadounidenses, que estaban dominados por la izquierda, algo que lamentablemente ocurre ahora mismo, como nos ha ilustrado el Profesor Dan Schueftan, en Israel, donde el ochenta por ciento de los medios están dominados por gente proveniente de la izquierda radical, una situación que nos recuerda mucho a España, donde la hegemonía mediática de la izquierda, hace que haya regiones, donde incluso más del cincuenta por ciento de las frecuencias radiofónicas pertenecen al izquierdista Grupo PRISA, o también como nos recordaba el Patrono de la Fundación Miguel Ángel Cortés, no se podía dar más televisiones, y con el cambio de gobierno, se dieron dos más, y se las dieron a los “suyos”.
Por eso FAES, desde “el respeto, el aprecio y la sinceridad intelectual”, como muy bien dijo su Presidente José María Aznar, seguirá trabajando para nutrir al Partido Popular de las muy necesarias buenas ideas, y aprendiendo, incluso, de nuestros propios errores, como hemos hecho los alumnos del curso “La Tiranía de lo Políticamente Correcto”, que ha celebrado la Fundación en el marco de su campus de verano en Navacerrada entre el 30 de junio y el 3 de julio de 2008.
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