Tras los resultados de las elecciones autonómicas del 1 de marzo, observamos un cambio de ciclo, en el que empieza una bajada de las opciones políticas nacionalistas en todo el conjunto del país.
Después de tres años y medio de gobierno bipartito en Galicia, el nacionalismo ha disminuido apoyos, con el BNG perdiendo más de 41.242 votos respecto a los anteriores comicios de junio de 2005. El PPdeG de Alberto Núñez Feijóo, tras una intensa campaña electoral, consiguió un total de 789.427 votos, casi 33.000 sufragios más que los que alcanzó Manuel Fraga en las elecciones de junio de 2005, claro ascenso popular, ante el fracaso de los gobiernos socialistas autonómico, y también nacional.
En el País Vasco, tras 30 años de diferentes gobiernos del PNV, se vislumbra por fin la alternativa de un gobierno constitucionalista, con un Parlamento en el que el Partido Popular es decisivo.
Y ahora cabría preguntarnos, ¿y en Cataluña qué?, pues bien, este domingo 22 de marzo el Gesop ha publicado un estudio en el que el Tripartito perdería la mayoría parlamentaria alcanzada en 2003, debido esto sobre todo a un descenso de Izquierda Republicana de Cataluña, que podría perder hasta siete escaños, convirtiéndose el Partido Popular en una pieza clave para articular una alternativa al Gobierno de Montilla.
Con todo esto, vemos como corren malos tiempos para los nacionalistas, que están a la baja, tras la decepción social de sus políticas que no ayudan al progreso del conjunto de la ciudadanía.
Después de tres años y medio de gobierno bipartito en Galicia, el nacionalismo ha disminuido apoyos, con el BNG perdiendo más de 41.242 votos respecto a los anteriores comicios de junio de 2005. El PPdeG de Alberto Núñez Feijóo, tras una intensa campaña electoral, consiguió un total de 789.427 votos, casi 33.000 sufragios más que los que alcanzó Manuel Fraga en las elecciones de junio de 2005, claro ascenso popular, ante el fracaso de los gobiernos socialistas autonómico, y también nacional.
En el País Vasco, tras 30 años de diferentes gobiernos del PNV, se vislumbra por fin la alternativa de un gobierno constitucionalista, con un Parlamento en el que el Partido Popular es decisivo.
Y ahora cabría preguntarnos, ¿y en Cataluña qué?, pues bien, este domingo 22 de marzo el Gesop ha publicado un estudio en el que el Tripartito perdería la mayoría parlamentaria alcanzada en 2003, debido esto sobre todo a un descenso de Izquierda Republicana de Cataluña, que podría perder hasta siete escaños, convirtiéndose el Partido Popular en una pieza clave para articular una alternativa al Gobierno de Montilla.
Con todo esto, vemos como corren malos tiempos para los nacionalistas, que están a la baja, tras la decepción social de sus políticas que no ayudan al progreso del conjunto de la ciudadanía.
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